Hoy caí de nuevo en la tentación. Rompí la promesa. Volví a lo peor. Me arrepiento, lo hice sin querer. Siempre vuelvo a ser la misma idiota que siempre fui.
Sin hablar una sola palabra en clase. Sin mirar a nadie, solo el suelo. Sin salir al recreo. Sin mover un pelo. Me pase toda la mañana triste. Dolida, deprimida y todo.
Me decían que estaba rara, diferente. No les contesté. Pero me comían las ganas de decirles: "No me conocen, cállense".
Lo primero que hice al llegar a mi casa fue acostarme. Lo peor que hice fue pensar. Agarre una "cuchilla" que tenía por ahí y solo me deje llevar. Un corte, dos cortes hasta que perdí la cuenta. Solo veía la sangre deslizarse por mi brazo. Por un momento me di miedo. Pensé que estaba loca de verdad. Me asusté de mi misma. Luego solo seguí...
Lo escondo más que nunca. Me arde mucho. Me roza la ropa y siento el dolor.
Uno no quiere llamar la atención. Solo lo hace porque el dolor es tan fuerte que se necesita sentir más y más dolor. Hoy descubrí que no soy la única que odia pero ama lo que hace. Soy imbécil. Nunca quisiera que alguien se enterara... Sería una decepción más grande aún.
Ahora ya no se que hacer. Moriré de calor...Lo tapare o no sé. Siempre que pasan unas horas de eso me arrepiento, pero... Ya no hay vuelta atrás.
Mi pobre vida: Michelle.
No hay comentarios:
Publicar un comentario