lunes, 4 de mayo de 2015

él y sus mimos

En una charla, de noche, cada uno en su hogar, acostados empezamos hablar de lo triste que me siento. Me hizo saber que me quiere, me dijo que lo demostraría, dijo que haría todo lo necesario para que yo esté bien y si necesitaba que venga a consolarme a las 5 de la madrugada, lo haría. Le creo. Me habló de lo que siente, raro de él porque cuando siente las cosas en serio no las dice, dice que no quiere que lo abandone, no quiere que yo me vaya de la vida, ni de su vida. Dijo tantas cosas hermosas que se me borran y aparecen como lagunas mentales, pero muy en el fondo de mi las recuerdo como lo mas preciado que tengo, algo que debo cuidar y nunca dejar ir.
Anoche, acostados en mi sillón, él con su cabeza sobre mi falda mirandome a los ojos conversamos sobre lo triste que estoy. Lloré muchas veces estando con él, me abrazó y me dijo que me quiere y mucho, dice que quiere salvarme y quitar todos los demonios que habitan en mi cabeza. Le dije que yo estaba a punto de caer al abismo y él me sostenía y yo solo quería soltarme. Lloré y lloré mas veces. No sabía que mas decirme para calmarme y empezó hablar de tonterías, me hizo reír e hizo que este mejor, como siempre lo logra.
Cada día que estamos en mi casa y yo me voy a mi habitacion porque me siento triste él va a abrazarme y preguntar que me pasa, me hace cosquillas, me acaricia el pelo, se ríe y me tira de la cama para que me levante.
Me siento tan bien cuando estamos juntos, me trata como si fuese su novia, no le importa quién está pero si ve que estoy mal va a donde sea para estar conmigo. Hace planes y me incluye, suena tan bien cuando dice: pintaremos tu cuarto juntos, concinaremos juntos y tantas cosas. Hace que me enamore cada día de él.

No hay comentarios:

Publicar un comentario